NEVADITOS


Otro miércoles y cada vez tenemos Navidad más cerca :o)

Después de los caramelos de toffee de mi infancia, de las rosas del desierto de Polyanna y de los bocaditos de mandarina y semillas de amapola, hoy toca nueva receta para rellenar vuestras cestas navideñas caseras.

Circulan muchas recetas de nevaditos por la red con diferencias y puntos comunes así que después de mirar vídeos y recetas, de hacer pruebas, me quedé con esta versión personal que arrasó. Y eso que los comprados no nos gustan. Pero lo mismo nos pasa con los polvorones clásicos de canela ;o)

Como muchos masas con manteca de cerdo, es una masa de lo más agradecida que no se pega y se maneja con muchísima facilidad.

El punto importante está en darles los pliegues que le aportan el toque hojaldrado tan rico, se hacen de la misma manera que con la masa de hojaldre pero son mucho más sencillos ya que la manteca de cerdo ya está en la masa por lo que no se va desparramando por todas partes.

El reposo al frío es importante porque es el contraste de temperaturas que hace subir los nevaditos con más o menos éxito.

Son deliciosos y perfectos en un surtido junto a unos vanille kipferl y a unos speculoos.

¡Feliz miércoles!

NEVADITOS

Para una buena cantidad de ellos

500g de harina

1cc* de levadura

200g de manteca de cerdo

110 ml de vino blanco dulce (eso va a gustos pero con un buen vino dulce salieron más que riquísimos)

35g de azúcar blanquilla

1 pizca de sal

Azúcar glas para el rebozado

Empezamos derritiendo por completo la manteca de cerdo en el microondas sin que se caliente mucho. Mezclamos con unas varillas añadiendo el vino y el azúcar junto con la pizca de sal.

Añadimos toda la harina de golpe con la levadura y mezclamos con una cuchara de palo, hasta que se forme una bola de masa que terminaremos de amasar ligeramente sobre la encimera.

Le damos forma cuadrada y envolvemos bien con papel film y reservamos una hora mínimo en la nevera.

Después sacamos de la nevera y estiramos la masa con la ayuda de un rodillo y de la mínima cantidad de harina posible para darle turnos como a la masa de hojaldre (aquí podéis ver como se hace con un paso a paso). Vamos estirando un rectángulo de masa de algo menos de 1cm de grueso. Si la masa está muy dura, dejamos que se atempere unos minutos.

Plegamos en 3 y damos ¼ vuelta y repetimos 3 o 4 veces el mismo proceso.

Volvemos a envolver con papel film y dejamos reposar en la nevera por lo menos 2 horas pero mejor si es una noche.

Estiramos la masa de 1 cm de grueso (ojo que suben en el horno) y cortamos la masa como más nos guste y vamos dejando los nevaditos sobre una bandeja de horno previamente forrada con papel de horno. Se pueden juntar porque suben pero no se expanden durante el horneado.

Vamos juntando los retales de masa y les damos un par de vueltas antes de repetir el proceso.

Personalmente me gusta dejarlos reposar en la nevera unas horas más para que suban mejor y más rectos pero no es indispensable.

Calentamos el horno a 180º con ventilador y horneamos unos 25/28 minutos, no demasiado para que no se pongan duros.

Dejamos templar fuera del horno y rebozamos con azúcar glas al gusto.

Los sacudimos bien y terminamos de dejar enfriar sobre una rejilla.

Se conservan perfectamente 2 semanas, incluso diría que la textura mejora después de 24h.

Con un café están perfectos.

Bon profit!

Algunas explicaciones útiles o no tan útiles

*cc: cucharita de café

Tal vez te apetezca también


0 Comments

Leave A Comment

Deja una respuesta