CASTAGNE AL LATTE (CASTAÑAS CON LECHE)


¿Qué sería del otoño sin sus castañas? Asadas en el horno son maravillosas y dan mucho juego tanto en sus versiones dulces como interpretaciones saladas.

En casa más allá de las castañas frescas o asadas envasadas al vacío, me gusta mucho usar harina de castaña tanto para elaborar unos creps distintos o una masa para tartas otoñales.

Pero también uso castañas pilongas o castañas secas. Las descubrí cuando vivíamos en Italia y me olvidé de ellas hasta el día en que un mercadillo de productos ecológicos conocí a una familia de productores de Ardèche (la zona de producción de la castaña en Francia junto con Córcega). Desde entonces las he integrado en nuestra dieta, cuando pasa la temporada de las castañas frescas que es cortísima.

En el blog ya he publicado varias recetas con ellas, el inmejorable guiso de pilongas y garbanzos de Nani y la crema de castañas pilongas & apio por solo mencionar dos.

Hoy os traigo un dulce clásico italiano que tiene que ver con el arroz con leche, un dulce humilde, de aprovechamiento, de esta cucina italiana povera que me enamoró cuando vivíamos allí.

Un puñado de ingredientes, mucho amor, y un resultado reconfortante, ideal para el frío que ya está asomando y los días más cortitos.

¿Conocéis las castañas pilongas? ¿Cómo las soléis usar en vuestra cocina?

¡Feliz fin de semana a tod@s!

CASTAGNE AL LATTE Castanas con Leche

Para unas 4/6 raciones

250g de castañas pilongas

500 ml de leche + 100ml

1 ramita de canela

1 pizca de sal

30g de azúcar o de miel (ambas opciones quedan muy ricas o por lo menos a mí me gustan mucho)

1CS* de fécula de maíz

Lo más importante es dejar las castañas en remojo por lo menos una noche y mejor si son 2, en abundante agua filtrada y en la nevera (como las legumbres) si hace calor.

Después del tiempo de remojo, las pasamos bien por agua y vamos quitando las pieles marrones que puedan seguir presentes (es lo que puede dar cierto amargor a las pilongas).

En un cazo, juntamos los 500ml de leche con la miel, las castañas, la canela y la pizca de sal y calentamos a fuego medio alto. Cuando lleva el primer hervor, bajamos el fuego y dejamos cocinar a fuego suave unos 30/45 minutos hasta que las castañas estén bien tiernas. El tiempo exacto dependerá mucho de los viejas y secas que estén vuestras castañas y de su tiempo de remojo. Si veis que no están del todo, añadimos un poco más de leche.

Cuando las castañas están bien tiernas, normalmente no suele quedar apenas leche en la cazuela.

Como me gusta comer las castañas con leche muy cremositas, añado la fécula de maíz desleída con los 100 ml de leche reservados en el cazo y doy un hervor para que la crema espese un poco.

Podemos comerlas calentitas ligeramente espolvoreadas con canela o bien fresquitas de la nevera, cuestión de temporada y de gustos personales.

Si no las coméis enseguida, os aconsejo de ponerles papel film al contacto para que no se forme una costra por encima.

Bon profit!

Algunas explicaciones útiles o no tan útiles

*CS: Cuchara Sopera

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6 Comments

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  • silvia, 24 de octubre de 2021 Responder

    Hola Palmira, nunca las he comido de esta manera, la verdad es que tiene muy buena pinta, a mi me gusta en este tiempo preparar algo con castañas, gracias por la receta,

    • Palmira, 25 de octubre de 2021 Responder

      En otoño cuando no tenemos castañas asadas al alcance, me parece una maravilla poder disfrutar de castañas secas que al igual que las setas deshidratadas nos permiten disfrutar de ellas todo el año sin que puedan estropearse.
      Besos y feliz semana,
      Palmira

  • ANA NUALART PAZ, 23 de octubre de 2021 Responder

    La primera sensación que he tenido al ver la foto ha sido pensar en la cremosidad del arroz con leche y ya leyendo la receta convence totalmente. Ahora tenemos castañas frescas, pero dentro de unos meses tendremos las pilongas para poder hacer este exquisito postre o merienda porque debe llenar bastante.
    Besos.

    • Palmira, 25 de octubre de 2021 Responder

      Aquí este año están tardando mucho las castañas locales, estoy cruzando los dedos para que lleguen a tiempo para la castanyada el próximo fin de semana ;o)
      Es lo bueno de las castañas que frescas o pilongas, podemos disfrutar con su sabor y sus virtudes a lo largo del año.
      Besos y feliz semana,
      Palmira

  • La cuisine de Poupoule (Christelle), 22 de octubre de 2021 Responder

    Voilà une belle façon de déguster les châtaignes
    Bonne journée
    Bisous

    • Palmira, 25 de octubre de 2021 Responder

      Un peu comme un riz au lait.
      Belle semaine,
      Palmira