PANECILLOS TIERNOS DE HARINA DE CASTAÑA (sin amasado, sin complicaciones)


Si hay una estación en la que me gusta usar harina de castaña, es sin duda posible el otoño.

Así que hoy os traigo una variación deliciosa de los panecillos tiernos que descubrí durante el confinamiento y que me encantan por su sencillez y su sabor maravilloso. No requieren de amasado, su tiempo de fermentación es la mar de flexible y su textura ideal.

Los panecillos del día tienen un sabor muy suave gracias al añadido de la harina de castaña que aporta un punto dulce exquisito que combina tanto con dulce que con salado.

A mi estos panecillos me chiflan para acompañar la crema de calabaza por ejemplo.

¿Conocéis la harina de castaña? ¿Cómo soléis usarla?

En casa me gusta usarla para preparar unos creps distintos o el castagnaccio lodigiano un dulce típico de la zona donde vivíamos en Italia o en unos panemuffins distintos al estilo pan de especias.

¿Compartimos desayuno?

¡Feliz miércoles!

PANECILLOS TIERNOS DE HARINA DE CASTANA

Para 8 panecillos

50g de leche

225ml de agua templada

1CS* rasa de miel de castaño idealmente

13g de levadura fresca

300g de harina panificable o T55 o 65 + un poco para formar los panecillos

75g de harina de castaña

1cc** rasa de sal

Mezclamos la leche, el agua y la miel. Añadimos la levadura desmigada y mezclamos bien.

Añadimos esta mezcla líquida sobre la harina de trigo y la harina de castaña previamente tamizadas con la sal, mezclando con una cuchara de palo. Lo justo para que se incorporen todos los ingredientes.

La masa es húmeda y pegajosa, no os preocupéis, es normal.

Cubrimos con papel film y dejamos reposar a temperatura ambiente durante 90 minutos aproximadamente o una noche entera en la nevera (mi método favorito).

Cuando la masa haya doblado de volumen, forramos una bandeja de horno con papel film.

Con cuidado, volcamos la masa sobre una superficie bien enharinada y con un cuchillo bien afilado o una rasqueta cortamos 8 porciones de masa. Las boleamos sin apretar mucho la masa y vamos colocando sobre la bandeja del horno. Tapamos y dejamos reposar unos 10/15 minutos, el tiempo que el horno se caliente.

Calentamos el horno a 180º con el programa calor arriba y abajo sin ventilador y vapor máximo (os sirve poner un plato hondo con agua caliente en la parte más baja del horno). El vapor es fundamental para que queden con una costra bien crujiente y una miga muy tierna.

Horneamos unos 20/25 minutos hasta que tomen un bonito tono dorado.

Dejamos enfriar un poco sobre una rejilla antes de ir a por ellos, pero huelen tan bien que cuesta resistirse ;o)

Estos panecillos se congelan perfectamente, bien envueltos en una bolsa una vez enfriados.

Bon profit!

Algunas explicaciones útiles o no tan útiles

*CS: Cuchara Sopera

**cc: cucharita de café

 

Tal vez te apetezca también


12 Comments

Leave A Comment

Deja una respuesta

  • Glòria, 07 de noviembre de 2021 Responder

    Ganetes de fer-los fas agafar! Ho expliques com si fos la cosa més fàcil del món fer-los😊

    Ptnts
    Glòria

    • Palmira, 08 de noviembre de 2021 Responder

      Es que són mooooooolt fàcils de fer! Crec que més senzills impossible, a la Polyanna li surten bé i això que de fer boletes perfectes encara no se li dona bé.
      Ja em diràs però t'acabaré convencent de fer-los!
      Una abraçada,
      Palmira

  • Marhya, 07 de noviembre de 2021 Responder

    ¡Qué buenos! Dan ganas de probarlos.
    Feliz domingo.

    • Palmira, 08 de noviembre de 2021 Responder

      Son increíblemente ricos y suaves, ideales para tantas ocasiones que no nos cansamos de ellos.
      Besos y feliz semana,
      Palmira

  • Cuca, 04 de noviembre de 2021 Responder

    ¡Qué bonitos son! Y según cuentas sencillos de preparar, aunque yo mejor me apunto a merendar contigo y me ahorro el esfuerzo ¡Besos mil!

    • Palmira, 05 de noviembre de 2021 Responder

      Pues mujer ya sabes, subiendo a un avión y con un poco de metro aquí te esperamos :o)
      Besos y feliz fin de semana,
      Palmira

  • DE DULZANGAS, COMIDITAS Y OTRAS ZARANDAJAS, 04 de noviembre de 2021 Responder

    Son tan sencillos que casi se meten solos en el horno. Nunca he utilizado harina de castaña, pero me parece que me voy a estrenar con esta receta pues tengo un bote en la despensa que compré para hacer crêpes y que nunca hice, por cierto. Como no me decido a hacer pan entre otras cosas por el tema amasado, esta receta es perfecta porque ya sólo me toca pelearme con el boelado, que nunca me parece que está bien. Eso es la falta de práctica, claro. En cambio tus panecillos se ven preciosos. Una cosita, ¿los has greñado o han roto solos?
    Un beso.
    Isabel

    • Palmira, 05 de noviembre de 2021 Responder

      Verás que el boleado de estos panecillos es muy agradecido porque incluso si no los boleas quedan muy ricos y apenas se nota. Los de castaña no los he greñado pero si que lo hago a veces, y en esta receta en concreto no se aprecia mucha diferencia con o sin greñado. Ya te digo yo que más agradecidos no pueden ser :o)
      Ya me dirás si te animas.
      Besos y feliz fin de semana,
      Palmira

  • La cuisine de poupoule, 03 de noviembre de 2021 Responder

    De beaux petits pains
    Bonne journée Bisous

    • Palmira, 05 de noviembre de 2021 Responder

      Vite faits bien faits!
      Bises,
      Palmira

  • ANA NUALART PAZ, 03 de noviembre de 2021 Responder

    Hoy estamos las dos en plan con las manos en la masa, Poco he usado la harina de castañas, pero lo bueno de estos panecillos es que son muy fáciles de hacer y claro como resultado también han de ser fáciles de comer.
    Besos.

    • Palmira, 05 de noviembre de 2021 Responder

      He visto tus panecillos italianos, super ricos también!
      Se comen todavía mejor que se preparan que no es poco jajaja
      Y la harina de castaña tiene este punto de sabor dulce que es muy agradecido tanto con dulce como con salado.
      Besos y feliz fin de semana,
      Palmira