MI TARTA DE CIRUELAS MIRABELLE FAVORITA (CON MASA SABLÉ)


Hay recetas que nunca fallan y que siempre te traen buenos recuerdos. Es lo que me pasa con esta tarta de ciruelas, me recuerda las tardes de fin de verano cuando íbamos en el huerto del vecino a por cestas enteras de mirabelles que nos servirían para preparar decenas de botes de mermelada.

Pero mi abuela siempre guardaba unas ciruelas para preparar una tarta sencilla, con mucha fruta y todavía más cariño. Y eso que lo suyo no era la repostería.

Mi añadido personal es usar los retales de masa después de forrar el molde para añadir un toque crujiente al estilo crumble sobre las mirabelles. Puede parecer un detalle insignificante pero os aseguro que le aporta este toque extra para repetir y no parar.

No os preocupéis si no tenéis mirabelles a mano, cualquier otro tipo de ciruela quedará riquísimo aunque para mi no sabrá a recuerdos :o)

Y ya que se está terminando su temporada, no os perdáis las conservas de mirabelle al natural para poder disfrutar de ellas todo el año, el pollo con mirabelle y como no, la mermelada de mirabelles y Gewurztraminer, ¡mi favorita entre todas!

¿Os gustan las ciruelas? ¿Las soléis usar para cocinar?

¡Feliz fin de semana!

MI TARTA DE CIRUELAS FAVORITA CON MIRABELLES

Para un molde de 18/20 cm

Para la masa (con una hora de antelación idealmente)

125g de harina

70g de mantequilla bien fría cortada en daditos

50g de azúcar blanquilla

1 buena pizca de flor de sal

1 yema pequeña

Para el relleno

600/700g de ciruelas mirabelle

1CS* de polenta o de sémola fina de trigo

1CS*+1CS* de azúcar moreno

Los retales de masa que sobren de forrar el molde

Para la masa (con una hora de antelación idealmente)

Empezamos preparando la masa. Mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Añadimos la mantequilla y mezclamos bien para obtener una textura arenosa donde ya no se noten los trocitos de mantequilla.

Entonces añadimos la yema y amasamos lo justo para que se forme una bola de masa lisa y de color bien homogéneo, señal que la tenemos a punto.

Entre 2 hojas de papel de horno, estiramos la masa dejándole un grueso de unos 3 mm aproximadamente. Reservamos en la nevera por lo menos 1 hora pero podemos dejar la masa lista con antelación de un día para otro.

Pasado este tiempo, forramos un molde previamente engrasado con esta masa, ya tenemos nuestra tarta lista para rellenar.

Conservamos todos los retales en la nevera para luego.

Para el relleno

Pasamos las ciruelas mirabelle por agua y las secamos bien. Les quitamos el hueso dejándolas separadas en 2 partes similares.

Espolvoreamos la base de masa con 1CS* de sémola o de polenta y 1CS* de azúcar moreno.

Por encima, vamos colocando las ciruelas bien apretaditas ya que van a mermar durante el horneado y que nos gusta que una tarta de fruta sepa a dicha fruta.

Terminamos espolvoreando con 1CS* de azúcar moreno y desmigando los trocitos de masa por encima al estilo crumble.

Os aconsejo que dejéis la tarta en la nevera unos 20/30 minutos antes de hornearla para que la masa quede más crujiente.

Calentamos el horno a 180º con ventilador y horneamos unos 35 minutos, la masa ha de quedar bien dorada.

Pasamos a una rejilla de repostería y servimos templada.

La mejor de las tartas de fin de verano :o)

Bon profit!

Algunas explicaciones útiles o no tan útiles

*CS: Cuchara Sopera

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