DISFRUTANDO DE LA PRIMAVERA Y DE LOS PUENTES DE MAYO: MERMELADA DE FRESAS Y VINO TINTO

Llevamos varios años de mudanzas entre febrero y setiembre, así que este año por primera vez en muuuchos años vamos a poder “mermeladear” a gusto con mis frutas favoritas de primavera y verano :o)

Qué gusto ver en las paradas del mercado los primeros fresones después de meses de pera y manzana… Y como las mermeladas de fresa están entre mis favoritas con las de melocotón, este año ya nos hemos puesto manos a la obra disfrutando de los primeros puentes que nos ofrece el mes de mayo (en Francia este año serán 4… si tal como lo leéis).

DISFRUTANDO DE LA PRIMAVERA Y DE LOS PUENTES DE MAYO: MERMELADA DE FRESAS Y VINO TINTO

La mermelada de hoy es una receta deliciosa y muy sencilla que consiste en añadir vino tinto en la mermelada… El resultado es espectacular, la mermelada no sabe a vino pero su toque realza el sabor de la fresa. Si no lo habéis probado nunca, ya sabéis que toca…

Y para seguir con el tema primaveril, aunque siga con problemas para modificar la plantilla del blog que se ha quedado en navidad (total dentro de unos meses andaré adelantada y todo), os he preparado un recopilatorio de recetas con fresas para disfrutar a tope ahora que están en su mejor precio.

Sin más, os dejo con la receta y os deseo una semana muy feliz.

DISFRUTANDO DE LA PRIMAVERA Y DE LOS PUENTES DE MAYO: MERMELADA DE FRESAS Y VINO TINTO

MERMELADA DE FRESAS Y VINO TINTO

Para unos 7/8 botes

1,850kg de fresas preparadas (unos 2 kilos)

1,1kg de mermelada para fresas

1 vaina de vainilla

350ml + 250 ml de vino tinto

2 sobres de pectina para mermeladas

Empezamos triturando 400g de fresas para obtener un puré algo grueso. Mezclamos con los fresones sobrantes, la vainilla partida por la mitad y con las semillas rascadas, el azúcar y 350ml de vino tinto.

Dejamos que el azúcar se funda un par de horas y mezclamos 2 o 3 veces durante este tiempo. (Lo podemos preparar de un día para otro dejándolo en la nevera, tapado con un papel film).

Vertemos esta mezcla en un caldero para mermeladas y ponemos a fuego vivo hasta que rompa a hervir.

Removemos constantemente para que la mermelada no se nos queme.

Dejamos cocer unos 7/8 minutos y probamos el punto con la prueba del platito*. En este momento podemos añadir la pectina según las indicaciones del paquete si lo vamos a usar.

Hervimos 2 minutos más y añadimos los 250ml de vino tinto sobrante. Damos un hervor y vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar** la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así duran varios años, por lo menos 2 o 3 … ¡si no te las comes antes!

Bon profit!

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La prueba del platito

Para saber más acerca de mermeladas y como conseguir que te salgan perfectas puedes pinchar aquí.

Ya sé que existen varios métodos serios para averiguar si la mermelada está lista o no. Pero a mí, la que más me gusta, es la que solía usar mi abuela: cuando se empieza a preparar la mermelada, se pone un platito en el congelador y cuando se quiera averiguar si la mermelada está en su punto, se vierten una o dos gotas de mermelada sobre el platito. Si se corren en el plato, hay que añadirle algún tiempo de cocción. Si se aguantan, esto significa que la mermelada está lista.

Pero nunca hay que olvidar que todas las frutas no “cuajan” de la misma manera, o sea que la mermelada de fresa nunca será naturalmente tan firme que la de plátano por ejemplo.

** Pasteurizar mermelada casera

Suelo usar menos azúcar en mis mermeladas que en las recetas clásicas. Para que me duren meses (¡e incluso años!) a pesar de esto, siempre las esterilizo. ¿Cómo? Es muy sencillo: en la olla presión, 5 minutos al 2. ¡Y ya está! Así las puedo conservar varios años: algunas que se habían escondido incluso me duraron 3 años (más la verdad es que no lo sé porque ¡¡¡nunca he tenido mermeladas que duren tanto!!!).