Copie de Cheesecake mousseux au citron (37)

Normalmente se suele cocer el cheesecake sobre una base que es una mezcla de galletas picadas con mantequilla. Tuve ganas de invertirlo por muchas razones: la primera es que siempre me parecen muy pesadas las bases de los pasteles de queso tradicionales porque se necesita bastante mantequilla para que la masa se aguante además de las grasas que ya contienen en sí las galletas. Además pierden mucho de su crujiente al ser un pastel que se conserva en la nevera. Así que para conservar el crujiente y aligerar el asunto os propongo de darle una vuelta a la receta.

 

En este postre, me gustan varias cosas además de ser sencillo de preparar.

 

Primero, es un postre ligero y fresco.

Segundo, se pueden imaginar mil otros sabores (con azúcar de vainilla o de naranja o de canela o una compota de fruta… ¡bueno, ya lo habéis pillado, seguro!).

Y tercer punto que casi no tiene precio para mí: todo se puede preparar con antelación por la mañana o el día anterior. En el momento de servir solo hay que presentarlo todo junto.

Copie de Cheesecake mousseux au citron (17)

“CHEESECAKE” O PASTEL DE QUESO LIGERO

CON SUS TOQUECITOS CRUJIENTES DE LIMÓN

para 1 molde pequeño*

para 3 personas

 

Para el pastel de queso

60g de queso (tipo Philadelphia Light)

2 claras de huevo

15ml de leche desnatada

30g de azúcar con perfume a limón

(o 30g de azúcar y una corteza de limón y 1CS de zumo de limón)

10g de harina de maíz

 

Para la salsa de limón

El zumo de 2 limones

Azúcar o sacarina al gusto

½cc** de agar agar (o 2 hojas de gelatina)

 

Para el crujiente de limón

20g de harina

15g de mantequilla bien fría

20g de azúcar con perfume a limón

Copie de Cheesecake mousseux au citron (14)

Preparar el pastel de queso

Calentar el horno a 170°.

Mezclar bien hasta que ya no queden grumos el queso fresco, la leche, el azúcar perfumado (o con la corteza cortada muy finita si se usa azúcar normal), 1 clara de huevo y la harina de maíz.

Batir la segunda clara de huevo a punto de nieve y mezclarla muy delicadamente a la preparación anterior.

Cubrir con papel de horno un molde del tamaño adecuado y verter la masa.

Hornear 30 minutos, sacar del horno, dejar templar y desmoldar.

Dejar que se enfríe completamente y conservar en la nevera.

 

Preparar el crujiente de limón

Mezclar la harina con el azúcar de limón y una pizca de sal.

Añadir la mantequilla cortada en trocitos y “sablear” con las manos hasta que se quede como arena.

Calentar el horno a 200°.

Verter la “arena” sobre una hoja de teflón en la placa del horno y hornear 10 o 15 minutos (¡hay que vigilar bien para que no se pase!) hasta que quede bien dorado.

Sacar del horno y dejar templar.

Si el crujiente no se usa inmediatamente, mejor conservarlo en una caja hermética para que quede bien crujientes.

 

Preparar la salsa de limón

Mezclar el zumo de los limones con azúcar o sacarina al gusto y calentar hasta que hierva. Añadir el agar agar y dejar que hierva 1 minuto, mezclando sin parar.

Espere que se temple y verter la mitad de esta crema de limón sobre el pastel de queso bien frío.

Colocar de inmediato en la nevera para que se cuaje.

Verter la mitad sobrante en un plato hondo y dejar que se enfríe en la nevera.

 

En el momento de servir

Batir la salsa de limón que estaba en el plato hondo para que quede como una crema lisa y decorar con ella los bordes del pastel del queso.

Repartir el crujiente sobre el pastel del queso y servir sin esperar.

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* Dimensiones del molde: molde redondo de 13cm de diámetro

** cc: cucharita de café

 

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