TODO UN CLÁSICO DE NUESTROS MENÚS: ÑOQUIS DE RICOTTA

Poco a poco, voy poniendo al día el índice de recetas italianas del blog y haciéndolo me he dado cuenta de que faltaban los ñoquis de ricotta… Y eso que siempre tengo unos en el congelador “por si acaso”.

Los ñoquis se pueden comer con una buena salsa de tomate o con tropezones de carne, pero los de ricotta, como más me gustan es crujientes por fuera y tieeeeeeeernos por dentro, sencillamente salteados con un poco de mantequilla y aliñados con unas aromáticas…salvia, al poder ser. Pocos ingredientes pero ricos.

La receta la descubrí cuando vivíamos en Italia, en la revista que daban gratis en la tienda de productos ecológicos. Y pase lo que pase no la cambio :o)

Si queréis ahorrar tiempo, podéis prescindir de pasar los ñoquis por la ñoquera. En Italia, en las tiendas de pasta fresca, sólo cortan los ñoquis en pedacitos, sin perder tiempo en darles la forma.

Y si los de ricotta os inspiran, tenéis que probar también los ñoquis de castaña y los ñoquis de calabaza!

¡Feliz miércoles a todos!

 

TODO UN CLÁSICO DE NUESTROS MENÚS: ÑOQUIS DE RICOTTA

ÑOQUIS DE RICOTTA

Para 2/3 personas

Para los ñoquis

200g de ricotta

40g de parmesano recién rallado

70g de harina (aproximadamente, dependiendo de los demás ingredientes podemos necesitar un poco más o menos) + un poco para trabajar la masa

2 yemas de huevo pequeñas

Sal, pimienta

1 pizca de nuez moscada

Para servir

20g de mantequilla

Flor de sal con hierbas aromáticas mediterráneas o salvia fresca o seca

Para los ñoquis

Colocamos la ricotta bien escurrida del suero en un cuenco y con la ayuda de un tenedor la ablandamos bien.

Añadimos las yemas y volvemos a mezclar bien. Añadimos el parmesano, una pizquita de sal, una de nuez moscada rallada y un poco de pimienta, mezclamos bien y añadimos la harina, amasamos suavemente, tenemos que obtener una masa lisa y muy suave, ligera entre las manos. Ojo, que si añadimos demasiada harina, después son pesados y no quedan tan ricos.

Dividimos la masa en porciones y las trabajamos sobre la mesa de trabajo enharinada, dándole forma de rulo. Iremos cortando bolitas, a las que a su vez le daremos forma con un tenedor o con la ñoquera como os lo enseño aquí.

A medida, los vamos repartiendo sobre una bandeja espolvoreada con harina y dejando espacio entre ellos.

(Si los vamos a congelar, lo haremos en este momento, primero congelando los ñoquis bien separados sobre una bandeja y después cuando estén helados, los podemos pasar en una bolsa de plástico bien cerrada.)

Los herviremos en abundante agua con sal, cuando salgan a la superficie (un par de minutos dependiendo de la cantidad) ya estarán listos para escurrir. (Si los hemos congelados, hacemos lo mismo, lo único es que tardarán un par de minutos más en salir a la superficie).

Tendremos preparada una gran sartén con la mantequilla bien caliente e iremos añadiendo los ñoquis que iremos sacando con una espumadera a medida que van subiendo directamente en la sartén.

Salteamos un par de minutos hasta que estén bien doraditos como en la foto, ajustaremos de sal pimienta y hierbas aromáticas y ¡a disfrutar!

Bon profit!