UNA RECETA IDEAL PARA EL FIN DE SEMANA:TARTA (SALADA) DE CEBOLLA INCREÍBLEMENTE RICA

Últimamente hemos pasado poco tiempo en casa, por lo cual cuando regresamos de vacaciones, pocas verduras frescas tenemos en casa… la única diría que son las cebollas y así es como surgió la idea de esta tarta…

 

Iba a preparar la sopa de cebolla gratinada de mi mamá pero al darme cuenta que no tenía ni pan duro ni queso rallado transformé la idea en esta rica tarta, el relleno es absolutamente increíble…

 

Tenéis que probarlo si o si, con la masa que más os guste. Yo seguí fiel a mi masa estrella, en su versión más sencilla como en la tarta salada de ceps. Pero con una masa comprada os saldría igualmente rica.

 

Lamento que las fotos no estén a la altura de su sabor pero espero la disfrutéis :o) Os deseo un muy feliz fin de semana.

 

UNA RECETA IDEAL PARA EL FIN DE SEMANA:TARTA (SALADA) DE CEBOLLA INCREÍBLEMENTE RICA

LA TARTA (SALADA) DE CEBOLLA INCREÍBLEMENTE RICA*

Para 2/3 personas

Un molde redondo de 18 cm****

 

Para la masa

100g de harina semi integral T80

25g de margarina sin hidrogenar

1 pizca de sal

30/35g de leche desnatada

 

Para el relleno

5 cebollas medianas

2 dientes de ajo

150ml de caldo de verduras o de pollo

3CS** de coñac o brandy

1cc*** de aceite de oliva

1cc*** de azúcar moreno

1 huevo grande

100g de nata agria sour cream o crème fraîche

Sal, pimienta

1 pizca de nuez moscada

 

Para la masa

En un cuenco, mezclamos la harina con la sal.

Añadimos la margarina cortada en trocitos y mezclamos para que se vaya impregnando la harina de margarina, hasta que obtengamos una textura arenosa.

Añadimos la leche y amasamos lo mínimo para obtener una masa elástica.

Con un rodillo, la extendemos y colocamos la masa dentro de un molde previamente untado con un pelín de aceite si no es antiadherente.

Con un tenedor, pinchamos la masa por todas partes, sin miedo.

Batimos el huevo del relleno sólo y con la ayuda de una brocha, pintamos toda la base y los lados de la tarta. Reservamos en la nevera.

 

Para el relleno

Pelamos la cebolla y el ajo. En una sartén grande con tapa, doramos el ajo unos segundos para que se dore y añadimos las cebollas cortadas en medias lunas finas y una buena pizca de sal. Mezclamos y dejamos que se ablanden y tomen color unos 10/15 minutos, tapando a medias.

Quitamos la tapa y añadimos el azúcar moreno, dejamos caramelizar otros 5/10 minutos, mezclando y vigilando para que no se queme.

Añadimos el coñac y dejamos que se evapore totalmente antes de añadir el caldo de verdura y dejamos cocer otros 10 minutos hasta que se haya evaporado todo el líquido y que la cebolla esté totalmente confitada. Ajustamos de sal y pimienta y dejamos templar.

Añadimos al huevo previamente batido la crema agria y un poco de sal y pimienta al gusto, una pizca de nuez moscada y mezclamos bien.

Calentamos el horno (calor ventilado) a 180º y horneamos la base de masa pintada con huevo y sin relleno durante 15 minutos.

Volcamos la cebolla confitada sobre la masa precocida, repartimos la masa de huevo y crema agria por encima y horneamos unos 35/40 minutos más hasta que esté bien dorada.

Servimos caliente, fría o templada, deliciosa con una ensalada variada y una buena vinagreta casera.

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La idea del relleno está aquí en el blog Smitten Kitchen.

**CS: Cuchara Sopera

***cc: cucharita de café

**** Para un molde de 25/28 centímetros, sólo tenéis que multiplicar las cantidades por 2.