¡FELIZ FIN DE SEMANA DE TODOS SANTOS!: MERMELADA DE MEMBRILLO, PERAS Y ESPECIAS

Hoy tenía pensado publicar una receta con boniatos para celebrar esta fecha señalada… Pero es lo que tienen los días de vacaciones con Polyanna, que el tiempo no me da más de sí. Pronto veréis la receta que tenía pensada pero hoy toca mermelada casera con deliciosos matices otoñales.

 

Membrillo, pera, canela, cardamomo, ya casi casi puedo oler la Navidad :O) Es una mermelada muy rica que nos encanta en las tostadas pero que también quedaría rica con carnes blancas a la plancha o con queso… ¡Deliciosa!

¡FELIZ FIN DE SEMANA DE TODOS SANTOS!: MERMELADA DE MEMBRILLO, PERAS Y ESPECIAS

 

Y si sois de tradiciones, no olvidéis preparar una bandeja de Panellets caseros, muchísimos más ricos que los comprados, ni de asar boniatos o para cambiar un poco de transformarlos en “boniato-patatas” fritas o porqué no, ¿en crema especiada?

   

¡Feliz fin de semana a todos!

¡FELIZ FIN DE SEMANA DE TODOS SANTOS!: MERMELADA DE MEMBRILLO, PERAS Y ESPECIAS

MERMELADA DE MEMBRILLO, PERAS Y ESPECIAS

Para 4/5 potes

 

800g de membrillo limpio y cortado en láminas finas (yo suelo guardar la piel pero quitar semillas y corazón duro)

800g de peras preparadas (sin piel ni semillas) y cortadas en láminas finas

1kg de azúcar para mermeladas

5 vainas de cardamomo abiertas

1 vaina de vainilla grande rascada y abierta por la mitad

2 palos de canela

1 zumo de limón

 

Día 1

En un bol grande juntamos el membrillo y las peras rociados con el zumo de limón y alternados con el azúcar.

Dejamos que vayan soltando sus jugos unas 2 horas mezclando de vez en cuando hasta que se forme un almíbar entorno a la fruta.

Al cabo de este tiempo, vertemos la fruta en el caldero para mermeladas y dejamos que se caliente hasta que empiece a hervir. Bajamos el fuego y dejamos cocer 5 minutos.

Pasamos en un bol grande, añadimos las especias, mezclamos y tapamos con papel film. Una vez a temperatura ambiente, reservamos en la nevera una noche.

 

Día 2

El día siguiente, vertemos de nuevo en el caldero para mermeladas y cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer unos 15 minutos, hasta que la fruta esté bien tierna. Cuando así sea, hacemos la prueba del platito*. Si la mermelada está en su punto, vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar** la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así duran varios años, ¡si no te las comes antes!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La prueba del platito

Para saber más acerca de mermeladas y como conseguir que te salgan perfectas puedes pinchar aquí.

Ya sé que existen varios métodos serios para averiguar si la mermelada está lista o no. Pero a mí, la que más me gusta, es la que solía usar mi abuela: cuando se empieza a preparar la mermelada, se pone un platito en el congelador y cuando se quiera averiguar si la mermelada está en su punto, se vierten una o dos gotas de mermelada sobre el platito. Si se corren en el plato, hay que añadirle algún tiempo de cocción. Si se aguantan, esto significa que la mermelada está lista.

Pero nunca hay que olvidar que todas las frutas no “cuajan” de la misma manera, o sea que la mermelada de fresa nunca será naturalmente tan firme que la de plátano por ejemplo.

 

** Pasteurizar mermelada casera

Suelo usar menos azúcar en mis mermeladas que en las recetas clásicas. Para que me duren meses (¡e incluso años!) a pesar de esto, siempre las esterilizo. ¿Cómo? Es muy sencillo: en la olla presión, 5 minutos al 2. ¡Y ya está! Así las puedo conservar varios años: algunas que se habían escondido incluso me duraron 3 años (más la verdad es que no lo sé porque ¡¡¡nunca he tenido mermeladas que duren tanto!!!).