MERMELADA DE MELOCOTÓN, JENGIBRE Y CANELA

Sin duda alguna, los melocotones son mi fruta favorita. Me gustan de mil maneras y como suelen durar poco en el mercado, cada año procuro ir preparando mermeladas y conservas que nos permitan disfrutar con ellos a lo largo del año.

Nunca falta una tanda de mermelada de melocotón y azafrán y el toque de las especias me encanta, como en mi propuesta de hoy. El toque de canela y jengibre es toda una promesa de desayunos soleados en pleno noviembre :o)

Si buscáis inspiración para preparar mermeladas caseras, podéis pinchar aquí para ver mis propuestas de mermeladas caseras. Y si son los melocotones que os inspiran, os he preparado un recopilatorio de recetas con melocotones y nectarinas de los ricos.

¡Feliz miércoles a todos!

Hoy...

MERMELADA DE MELOCOTÓN, JENGIBRE & CANELA

Para 6 botes medianos

1,650 kg de melocotones, pelados y cortados en láminas finas

1 kg de azúcar para mermeladas

1CS* de canela molida

1cc* de jengibre en polvo

1cc* de jengibre fresco rallado

La piel rallada de un limón ecológico o sin tratar grande

1 sobre de pectina (opcional)

1 trocito de mantequilla para desespumar** (opcional)

Mezclamos las láminas de melocotón con el azúcar en un cuenco grande con la canela, los dos jengibres y la ralladura de limón.

Dejamos el azúcar fundirse (unas 3 o 4 horas según la temperatura ambiente o una noche completa en la nevera), mezclando unas cuantas veces hasta que se forme como un almíbar alrededor de la fruta.

Vertemos en un caldero para mermeladas y ponemos al fuego hasta que rompa a hervir la mermelada, mezclando constantemente para que no se pegue.

Dejamos cocer unos 7/10 minutos. Probamos si la mermelada está en su punto con la prueba del platito*. Os aconsejo probar en este punto para ajustar las cantidades de especias ya que cada marca es un mundo y las cantidades que hay que usar son muy variables. Siempre es mejor pecar de poco e ir añadiendo.

Si vamos a usarla, añadimos la pectina preparado según las indicaciones del fabricante. Y mantenemos la ebullición 2 minutos más.

Si hay espuma en el caldero, echamos el trocito de mantequilla** y vemos como la espuma va desapareciendo. Si todavía queda un poco de espuma, le echamos otro poquito de mantequilla. Dejamos hervir 1 minuto más y ¡lista!

Vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar* la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así te durarán 2 o 3 años… ¡si no te las comes antes!

Bon profit!

Algunas explicaciones útiles o no tan útiles

Encontraréis muchos detalles sobre la prueba del platito y cómo pasteurizar mermelada casera en esta entrada. Si no soléis preparar mermeladas, seguro que descubrís alguna cosa y si estáis acostumbrados, ¡estoy segura que también!

** Leí el “truco de la mantequilla” para quitarle la espuma a las mermeladas en los consejos de los lectores o socios de alguna revista hace ya muchos años. Es increíble como la espuma desaparece en un par de minutos. Así nos ahorramos tiempo y esfuerzo y ¡podemos aprovechar más mermelada, un buen pote en nuestro caso! Vamos que vale la pena probarlo por lo menos una vez…

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