Tarta integral (salada) de calabaza, mozzarrella y cacao (5

Después de una preciosa semana de vacaciones de la cual ya os hablaré pronto, hoy quería compartir con vosotros una tarta salada que nos ha ido acompañando este invierno.

 

Su masa es crujiente y muy aromática ya que le he añadido “harina” de semillas de calabaza, o sea semillas de calabaza trituradas hasta obtener una textura muy fina.

 

El relleno, combina la suavidad de la calabaza cocida (al vapor o al horno, como nos sea más cómodo) y la de la mozzarella.

 

Y el toque final, que le da un empujón de sabor increíble a esta tarta es el cacao, que en este caso hemos usado como si de una especie se tratara… Increíblemente rica y sencilla, si os gusta la calabaza, estoy segura que esta tarta os encantará.

 

¡Feliz semana a todos!

 Tarta integral (salada) de calabaza, mozzarrella y cacao (3

TARTA INTEGRAL (SALADA) DE CALABAZA, MOZZARRELLA Y CACAO

CON SEMILLAS DE CALABAZA*

Para 2/3 personas

 

Para la masa

100g de harina integral “5 cereales” (trigo, arroz, centeno, cebada, avena)

25g de margarina sin hidrogenar

25g de semillas de calabaza  trituradas muy finitas

35g de leche desnatada

1 pizca de sal

 

Para el relleno

100g de mozzarella di buffala

La parte alta de una calabaza butternut (o sea la parte donde no hay semillas)

1cc** de cacao en polvo sin azúcar desgrasado

2CS*** de semillas de calabaza

Sal, pimienta

 

Para la masa

Empezamos preparando la masa.

En un cuenco, mezclamos la harina con la sal y las semillas de calabaza molidas.

Añadimos la margarina cortada en trocitos y mezclamos para que se vaya impregnando la harina de margarina, hasta que obtengamos una textura arenosa.

Añadimos la leche y amasamos lo mínimo para obtener una masa elástica.

Con un rodillo, la extendemos y colocamos la masa dentro de un molde previamente untado con un pelín de aceite si no es antiadherente.

Con un tenedor, pinchamos la masa por todas partes, sin miedo.

Reservamos en la nevera mientras preparamos el relleno.

 

Para el relleno

Cortamos la calabaza en rodajas de ½ cm aproximadamente, cogiendo sólo rodajas que no tengan semillas.

Las cocemos al vapor durante 20 minutos y reservamos dejándolas escurrirse muy bien.

 

Calentamos el horno a 180º.

Sobre la masa, vamos alternando una rodaja de calabaza cocida y otra de mozzarella, usando todos los ingredientes hasta rellenar el molde.

Espolvoreamos con el cacao y salpimentamos al gusto.

Horneamos durante 45 minutos y… ¡nos sentamos a disfrutar!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La idea original está aquí pero la he tuneado bastante acorde a mis gustos personales.

**cc: cucharita de café

***CS: Cuchara Sopera

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