ÚLTIMA TANDA DE MERMELADA DE MEMBRILLO DEL AÑO: MERMELADA DE MEMBRILLO, MANZANA Y NUECES

Cuando estuvimos en casa de mi padre para Navidades, nos dio una caja llena de membrillos silvestres que tenía guardados para cuando vendríamos. Como ya estaban recolectados desde varias semanas, fue llegar en casa y ponernos manos a la obra para preparar mermeladas que nos permitan conservarlos sin perderlos.

 

Al principio pensaba preparar una sencilla mermelada de membrillo con vainilla, una de las primeras recetas que subí en el blog. Pero lo pensé dos veces y puestos a preparar mermeladas, que no sean las clásicas. Así nació la combinación de hoy, con manzanas y nueces que me saben a otoño como el membrillo.

 

Sin más os dejo con la receta, ideal para untar unas tostadas para un relajado desayuno de fin de semana, ¿no os parece?

 

¡Feliz fin de semana!

ÚLTIMA TANDA DE MERMELADA DE MEMBRILLO DEL AÑO: MERMELADA DE MEMBRILLO, MANZANA Y NUECES

MERMELADA DE MEMBRILLO, MANZANA Y NUECES

Para 5/6 botes

 

800g de membrillo limpio y cortado en juliana (yo suelo guardar la piel pero quitar semillas y corazón duro)

800g de manzanas preparadas (sin piel ni semillas) y cortadas en juliana

1kg de azúcar para mermeladas

200g de nueces peladas

1 zumo de limón

 

En un bol grande juntamos el membrillo y las manzanas rociados con el zumo de limón y alternados con el azúcar.

Dejamos que vayan soltando sus jugos unas 2 horas mezclando de vez en cuando hasta que se forme un almíbar entorno a la fruta.

Al cabo de este tiempo, vertemos la fruta en el caldero para mermeladas y dejamos que se caliente hasta que empiece a hervir. Bajamos el fuego y dejamos cocer unos 15 minutos hasta que el membrillo esté tierno.

Cuando así sea, subimos el fuego y cocemos unos 5/7 minutos a fuego fuerte mezclando sin parar hasta que la mermelada tenga cuerpo.

Cuando así sea, añadimos las nueces y damos un hervor. Hacemos la prueba del platito*. Si la mermelada está en su punto, vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar** la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así duran varios años, ¡si no te las comes antes!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La prueba del platito

Para saber más acerca de mermeladas y como conseguir que te salgan perfectas puedes pinchar aquí.

Ya sé que existen varios métodos serios para averiguar si la mermelada está lista o no. Pero a mí, la que más me gusta, es la que solía usar mi abuela: cuando se empieza a preparar la mermelada, se pone un platito en el congelador y cuando se quiera averiguar si la mermelada está en su punto, se vierten una o dos gotas de mermelada sobre el platito. Si se corren en el plato, hay que añadirle algún tiempo de cocción. Si se aguantan, esto significa que la mermelada está lista.

Pero nunca hay que olvidar que todas las frutas no “cuajan” de la misma manera, o sea que la mermelada de fresa nunca será naturalmente tan firme que la de plátano por ejemplo.

 

** Pasteurizar mermelada casera

Suelo usar menos azúcar en mis mermeladas que en las recetas clásicas. Para que me duren meses (¡e incluso años!) a pesar de esto, siempre las esterilizo. ¿Cómo? Es muy sencillo: en la olla presión, 5 minutos al 2. ¡Y ya está! Así las puedo conservar varios años: algunas que se habían escondido incluso me duraron 3 años (más la verdad es que no lo sé porque ¡¡¡nunca he tenido mermeladas que duren tanto!!!).