GUARDANDO VERANO EN BOTE PARA LOS DÍAS EN QUÉ LO NECESITAMOS: MERMELADA DE MELOCOTÓN Y LIMONCELLO

Por fin nos han tocado unos días de sol y con verdadero sabor a verano :o)

 

Y claro, aprovechando las ofertas del fin de semana, hemos empezado las tandas 2016 de mermelada de melocotón con azafrán (es siempre la primera que preparo, por si sólo puedo preparar una) y también alguna que otra cosa nueva.

 

Pero hoy toca compartir una mermelada que experimentamos el año pasado y que nos ha sorprendido gratamente. Desde que hemos descubierto el limoncello en mermelada (divina mermelada de fresas y limoncello…), nos da por probarlo en combinaciones donde nos gusta el sabor a limón.

 

Y me quedo corta diciendo que el toque de limón de los melocotones asados con azafrán nos chifla…. Así que de estas ideas nació la mermelada de melocotón y limoncello que comparto hoy, sencilla y exquisita.

Si tenéis limoncello o licor de limón en casa, ya estáis tardando en probar esta combinación :o) O una de las numerosas mermeladas caseras que podéis descubrir en el índice de recetas de mermeladas.

 

¡Feliz semana a todos!

 

GUARDANDO VERANO EN BOTE PARA LOS DÍAS EN QUÉ LO NECESITAMOS: MERMELADA DE MELOCOTÓN Y LIMONCELLO

MERMELADA DE MELOCOTÓN Y LIMONCELLO

Para unos 4 potes medianos

 

1 kg de melocotones, pelados y cortados en láminas finas

650g de azúcar para mermeladas

45ml de limoncello o licor de limón

1 sobre de pectina (opcional)

1 trocito de mantequilla para desespumar** (opcional)

 

Mezclamos las láminas de melocotón con el azúcar en un cuenco grande.

Dejamos el azúcar fundirse (unas 3 o 4 horas según la temperatura ambiente o una noche completa en la nevera), mezclando unas cuantas veces hasta que se forme como un almíbar alrededor de la fruta.

Vertemos en un caldero para mermeladas y ponemos al fuego hasta que rompa a hervir la mermelada, mezclando constantemente para que no se pegue.

Dejamos cocer unos 7 minutos. Probamos si la mermelada está en su punto con la prueba del platito*.

Si es necesario, le añadimos el sobre de gelificante preparado según las indicaciones del fabricante. Y mantenemos la ebullición 2 minutos más.

Añadimos el limoncello o el licor de limón, y damos otro hervor (un minuto).

Echamos el trocito de mantequilla** y vemos como la espuma va desapareciendo. Si todavía queda un poco de espuma, le echamos otro poquito de mantequilla. Dejamos hervir 1 minuto más y ¡lista!

Vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar* la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así te durarán 2 o 3 años… ¡si no te las comes antes!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* Encontraréis muchos detalles sobre la prueba del platito y cómo pasteurizar mermelada casera en esta entrada. Si no soléis preparar mermeladas, seguro que descubrís alguna cosa y si estáis acostumbrados, ¡estoy segura que también!

** Leí el “truco de la mantequilla” para quitarle la espuma a las mermeladas en los consejos de los lectores o socios de alguna revista hace ya muchos años. Es increíble como la espuma desaparece en un par de minutos. Así nos ahorramos tiempo y esfuerzo y ¡podemos aprovechar más mermelada, un buen pote en nuestro caso! Vamos que vale la pena probarlo por lo menos una vez…