SEGUIMOS MERMELADEANDO A TOPE: MERMELADA DE MELOCOTÓN Y ALBAHACA

A estas alturas del blog, creo que no tengo que deciros más cuanto me gusta preparar mermeladas caseras, ¿verdad?

 

No me gustan sino lo siguiente y en casa tienen una acogida increíble, incluso en el mercado una anciana me llama “la señorita de las mermeladas” :o) Cuando me invitan no suelo llevar vino o flores sino una mermelada, al poder ser uno de mis últimos inventos. Y siempre suelen sorprender :o)

 

Este año he estado preparando muchísimas mermeladas y tengo muchas por publicar todavía de años anteriores y eso que hay unos clásicos que preparo cada año que puedo. Este verano ya llevo dos tandas de mermelada de melocotón y azafrán y dos de fresas con romero sin olvidar las tres de ciruelas claudias.

 

E incluso me han encargado un lote de mermelada de albaricoque para la semana próxima… A ver si termino montando un negocio de mermeladas que en los últimos meses es lo que mejor se me ha dado jejeje

 

Bueno pues hoy os dejo con una mermelada sencilla y muy rica, muy veraniega, con la combinación de dos de sus protagonistas principales: el melocotón y la albahaca. Cuando en pleno diciembre abro un pote, es como abrir un pote de verano concentrado…

 

¡Feliz fin de semana a todos! Y ya la semana próxima volvemos a la rutina por completo :o)

 

SEGUIMOS MERMELADEANDO A TOPE: MERMELADA DE MELOCOTÓN Y ALBAHACA

MERMELADA DE MELOCOTÓN Y ALBAHACA

Para 8 potes medianos

 

1,500kg de melocotones, pelados y cortados en láminas finas

1 kg de azúcar para mermeladas

15g de albahaca fresca

1 sobre de pectina (opcional)

1 trocito de mantequilla para desespumar (opcional)

 

Mezclamos las láminas de melocotón con el azúcar en un cuenco grande.

Dejamos el azúcar fundirse (unas 3 o 4 horas según la temperatura ambiente o una noche completa en la nevera), mezclando unas cuantas veces hasta que se forme como un almíbar alrededor de la fruta.

Vertemos en un caldero para mermeladas y ponemos al fuego hasta que rompa a hervir la mermelada, mezclando constantemente para que no se pegue.

Dejamos cocer unos 7 minutos. Probamos si la mermelada está en su punto con la prueba del platito*.

Si es necesario, le añadimos el sobre de gelificante preparado según las indicaciones del fabricante. Y mantenemos la ebullición 2 minutos más.

Añadimos la albahaca que tendremos limpia y bien seca, picadita y damos un hervor (un minuto).

Echamos el trocito de mantequilla** y vemos como la espuma va desapareciendo. Si todavía queda un poco de espuma, le echamos otro poquito de mantequilla. Dejamos hervir 1 minuto más y ¡lista!

Vertemos la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar* la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así te durarán 2 o 3 años… ¡si no te las comes antes!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* Encontraréis muchos detalles sobre la prueba del platito y cómo pasteurizar mermelada casera en esta entrada. Si no soléis preparar mermeladas, seguro que descubrís alguna cosa y si estáis acostumbrados, ¡estoy segura que también!

** Leí el “truco de la mantequilla” para quitarle la espuma a las mermeladas en los consejos de los lectores o socios de alguna revista. Lo probamos con esta mermelada y es increíble como la espuma desaparece en un par de minutos. Así nos ahorramos tiempo y esfuerzo y ¡podemos aprovechar más mermelada, un buen pote en nuestro caso! Vamos que vale la pena probarlo por lo menos una vez…