Mermelada fresa jengibre (11)

 

Parece mentira pero los fresones que parecía en enero nunca llegarían ya están llegando en sus últimos días. Es el momento perfecto para conservar su delicioso sabor preparando ricas mermeladas caseras. Hace poco ya compartí la receta de la mermelada de fresas y cardamomo y espero poder subir muy pronto la que preparamos el pasado sábado, con fresas también. Pero guardo su sabor secreto…

 

La combinación de hoy lleva uno de mis ingredientes favoritos, el jengibre. Para darle un punto especial a mi receta base de mermelada de fresa he usado tres tipos de jengibre distintas: el fresco cortado en trocitos, el en polvo para su punto más picante y el confitado por su textura en boca. El resultado es una mermelada con un sabor intenso que resalta todos los matices de sabor de las fresas. Es sensacional para untar unos panecillos daneses o un pan de espelta casero. Y perfecto para unos ricos yogures caseros.

 

Así que os dejo la receta de hoy, ¡a mermeladear!

 Mermelada fresa jengibre (6)

MERMELADA DE FRESAS Y 3 JENGIBRES

para unos 7 o 8 potes

 

1.850 kg de fresas bien maduras

1,1 kg de azúcar (para mermeladas, mejor)

1cc* de jengibre en polvo

15g de jengibre fresco cortado en daditos

30g de jengibre confitado

2 sobres de gelificante para mermeladas (opcional pero con las fresas que llevan mucha agua mucho)

 

Pasamos las fresas por agua fría y les cortamos el rabito.

Pasamos por la batidora una tercera parte de las fresas.

Mezclamos este puré de fresas con las fresas enteras y el azúcar previamente mezclado con los sobres de gelificante (o según instrucciones del paquete) y el jengibre en polvo.

Dejamos que el azúcar se funda un par de horas y mezclamos 2 o 3 veces durante este tiempo. (Lo podemos preparar de un día para otro dejándolo en la nevera, tapado con un papel film).

Vertemos esta mezcla en un caldero para mermeladas y ponemos a fuego vivo hasta que rompa a hervir.

Vamos quitando la espuma que se forma y removemos constantemente para que la mermelada no se nos queme.

Dejamos cocer unos 7 minutos y probamos el punto con la prueba del platito**.

Cuando la mermelada esté en su punto, añadimos el jengibre fresco picadito y el jengibre confitado picadito también.

Volvemos a dar un hervor y la vertemos todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos por lo menos 48h antes de pasteurizar*** la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así te durarán 2 o 3 años… ¡si no te las comes antes!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* cc: cucharita de café

 

**La prueba del platito

Ya sé que existen varios métodos serios para averiguar si la mermelada está lista o no. Pero a mí, la que más me gusta, es la que suele usar mi abuela: cuando se empieza a preparar la mermelada, se pone un platito en el congelador y cuando se quiera averiguar si la mermelada está en su punto, se vierten una o dos gotas de mermelada sobre el platito. Si se corren en el plato, hay que añadirle algún tiempo de cocción. Si se aguantan, esto significa que la mermelada está lista.

Pero nunca hay que olvidar que todas las frutas no “cuajan” de la misma manera, o sea que la mermelada de fresa nunca será naturalmente tan firme que la de plátano por ejemplo.

 

*** Pasteurizar mermelada casera

Suelo usar menos azúcar en mis mermeladas que en las recetas clásicas. Para que me duren meses (¡e incluso años!) a pesar de esto, siempre las esterilizo. ¿Cómo? Es muy sencillo: en la olla presión, 5 minutos al 2. ¡Y ya está! Así las puedo conservar varios años: algunas que se habían escondido incluso me duraron 3 años (más la verdad es que no lo sé porqué ¡¡¡nunca he tenido mermeladas que duren tanto!!!).

1ProP por cada 3 cucharas soperas

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