FRESAS, FRESAS, Y MÁS FRESAS: MERMELADA DE FRESAS E HIBISCO

Después de meses viendo sólo manzanas, naranjas y peras (¡o casi!), por fin tenemos fresones… ¡Qué alegría! Desde que soy niña están entre mis frutas favoritas y me encanta el juego que dan a la hora de cocinar con ellas, tanto en ensaladas como ésta como en postres. Podéis ver muchas ideas con fresas pinchando aquí.

No os sorprenderé a estas alturas diciendo que mi gran pasión son las mermeladas de fresa, con siempre un toque extra añadido para matizar su fresco sabor. Esta vez, opté por añadir flores de hibisco, que se suele consumir mucho en Egipto por ejemplo en infusiones heladas o postres.

 

Su sabor ligeramente ácido realza maravillosamente bien el sabor de la fresa, y en mermelada, que os voy a decir, una maravilla :o) Si os gustan las mermeladas caseras, no dejéis de pasaros por el índice de mermeladas caseras del blog pinchando aquí.

¡Feliz miércoles!

 

Un día como hoy hace…

… 1 año: Mermelada de Fresas & Limoncello (Licor de Limón italiano)

… 2 años: Tarta 4 Chocolates

… 4 años: Crumpets de Masa Madre

… 5 años: Mermelada de Plátano, Ron & Vainilla

… 6 años: Yogur con Doble Dosis de Jengibre

… 7 años: Dos hojas de Berenjenas & Tomate

FRESAS, FRESAS, Y MÁS FRESAS: MERMELADA DE FRESAS E HIBISCO

MERMELADA DE FRESAS E HIBISCO

Para unos 6 botes

1,850kg de fresas preparadas (aproximadamente 2 kilos)

1,1kg de azúcar para mermelada

2CS*** de flores de hibisco o karkadé

1 sobre de pectina para mermeladas (opcional)

Empezamos triturando 400g de fresas para obtener un puré algo grueso. Mezclamos con los fresones sobrantes cortados por la mitad si son muy grandes, el azúcar y las flores de hibisco puestas en un nudilllo o varios.

Dejamos que el azúcar se funda un par de horas y mezclamos 2 o 3 veces durante este tiempo. (Lo podemos preparar de un día para otro dejándolo en la nevera, tapado con un papel film).

Vertemos esta mezcla en un caldero para mermeladas y ponemos a fuego vivo hasta que rompa a hervir.

Removemos constantemente para que la mermelada no se nos queme.

Dejamos cocer unos 7/8 minutos después del hervor y probamos el punto con la prueba del platito*. En este momento podemos añadir la pectina según las indicaciones del paquete si la vamos a usar.

Hervimos 2 minutos más y después de quitar los nudillos de hibisco podemos verter la mermelada todavía hirviendo en los potes previamente escaldados y los dejamos boca abajo.

Esperamos 48h antes de pasteurizar** la mermelada si no la vamos a consumir en unas semanas. Así duran varios años, ¡si no te las comes antes!

Bon profit!

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* La prueba del platito

Para saber más acerca de mermeladas y como conseguir que te salgan perfectas puedes pinchar aquí.

Ya sé que existen varios métodos serios para averiguar si la mermelada está lista o no. Pero a mí, la que más me gusta, es la que solía usar mi abuela: cuando se empieza a preparar la mermelada, se pone un platito en el congelador y cuando se quiera averiguar si la mermelada está en su punto, se vierten una o dos gotas de mermelada sobre el platito. Si se corren en el plato, hay que añadirle algún tiempo de cocción. Si se aguantan, esto significa que la mermelada está lista.

Pero nunca hay que olvidar que todas las frutas no “cuajan” de la misma manera, o sea que la mermelada de fresa nunca será naturalmente tan firme que la de plátano por ejemplo.

** Pasteurizar mermelada casera

Suelo usar menos azúcar en mis mermeladas que en las recetas clásicas. Para que me duren meses (¡e incluso años!) a pesar de esto, siempre las esterilizo. ¿Cómo? Es muy sencillo: en la olla presión, 5 minutos al 2. ¡Y ya está! Así las puedo conservar varios años: algunas que se habían escondido incluso me duraron 3 años (más la verdad es que no lo sé porque ¡¡¡nunca he tenido mermeladas que duren tanto!!!).

***CS: Cuchara Sopera