La verdadera pannacotta y sus fresas especiadas (9)

Nunca he sido una gran amante de las pannacottas que había probado o preparado en casa, como tampoco lo suelo ser de las gelatinas. Pero lo bueno de estar en inmersión total en Italia desde más de un año, es que he aprendido mucho de cocina italiana “casera”, pronto os contaré los secretos para “mantecare la pasta” (o cómo transformar agua en salsa) pero hoy para empezar el fin de semana, os quería dejar con una pannacotta, la pannacotta tradicional.

 La verdadera pannacotta y sus fresas especiadas (2)

Como bien dice su nombre viene a ser nata de montar (panna) cocida (cotta), y cuando digo cocida no es sólo calentada para que las gelatinas o agar agar o cuajadas puedan deshacerse, no más bien porque tradicionalmente se solían cocer con calor bajo durante mucho tiempo, con el calor residual de los hornos de pan o pizzas (esto me lo ha dicho una abuela en el parque, pero no tengo fuentes históricas).

 

Y para cuajar en aquel lejano entonces no usaban gelatinas o similares, sino ¡claras de huevo! Os puedo asegurar que el resultado final no tiene absolutamente nada que ver con todas las pannacottas que había probado anteriormente, cremosa, aromática, nada gomosa, vamos una pura maravilla con una textura muy distinta de todo lo que he podido probar.

 

Para acompañarla, preparé una sencilla ensalada de fresas especiada que bien podría ser de por si un postre completo.

 

Si os sobran claras, animaos porqué os puedo asegurar que no lo vais a lamentar :o) ¡Feliz fin de semana a todos!

 La verdadera pannacotta y sus fresas especiadas (6)

LA VERDADERA RECETA DE LA PANNACOTTA TRADICIONAL

Y SU ENSALADA DE FRESAS ESPECIADAS

Para 8 chupitos como los de las fotos

(4 personas de postre individual)

 

Para la pannacotta

3 claras de huevo medianas

250ml de nata líquida 35% MG

30g de azúcar blanquilla

½ vaina de vainilla

 

Para la ensalada de fresas especiada

250g de fresas

1CS* de azúcar blanquilla

10cl de agua filtrada

2 bayas de cardamomo

2 granitos de pimienta rosa

1 estrella de badiana

1 trocito pequeño de canela rama

 

Para la pannacotta

Calentamos el horno a 125º.

Empezamos preparando la pannacotta. En un cazo pequeño calentamos la nata con la vainilla abierta por la mitad, rascada para recuperar sus semillas. Cuando hierva, paramos el fuego, tapamos y dejamos reposar unos 10/15 minutos.

Mientras tanto, mezclamos suavemente las claras con el azúcar, sin batir para que no se suban las claras, sólo queremos que el azúcar se vaya derritiendo.

Vertemos la nata filtrada sobre las claras azucaradas, mezclando suavemente y sin parar hasta que todo esté bien ligado.

Repartimos la mezcla entre 8 chupitos y las colocamos en un baño maría caliente.

Horneamos durante 90 minutos aproximadamente, dependiendo del tamaño de nuestros moldes hasta que hayan cuajado, para saberlo, tendremos que pincharlas con una brocheta y esta tendrá que salir limpia.

Cuando estén listas, dejamos que se enfríen a temperatura ambiente y las reservamos en la nevera por lo menos 2 horas antes.

 

Para la ensalada de fresas especiada

Calentamos los 10cl de agua hasta que hierva con las especias que habremos puesto en un filtro de té o en un nudillo de gaza, dejamos hervir 3 minutos más, sacamos del fuego y dejamos que se haga la infusión tapando 10 minutos más.

Mientras tanto cortamos las fresas en daditos pequeñitos y las reservamos en un cuenco pequeño. Añadimos el nudillo de la infusión y reservamos en la nevera.

Añadimos el azúcar en la infusión y reducimos a fuego medio hasta que empiece a espesar un poco como un almíbar ligero.

Dejamos templar ligeramente, vertemos sobre las fresas, mezclar y reservar en la nevera por lo menos un par de horas.

 

Para servir

Repartimos la ensalada de fresas sobre cada pannacotta y ¡a disfrutar de ellas!

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

*CS: Cuchara Sopera

 Assiettebis.png