Albóndigas de pollo y de harina de garbanzo (12)

En varias ocasiones os he comentado que no era muy de comer carne, creo que es el ingrediente que me pide más creatividad para no aburrirme de los típicos trozos como pechuga de pollo o filete de ternera a la plancha.

 

Así que para satisfacer los instintos carnívoros del resto de la familia, muchas veces tocan albóndigas o albondiguillas dependiendo del humor del día. Además de preparar la comida, también nos divertimos dándoles forma con Polyanna y estos momentos son para siempre :o)

Albóndigas de pollo y de harina de garbanzo (6) 

Mirando en el blog me dí cuenta que tenía esta receta en las pendientes de publicar y era una pena, así que hoy os dejo con otra receta rescatada, unas albóndigas enriquecidas con el sabor de la harina de garbanzos y la humedad del calabacín.

 

Y para los amantes de las albóndigas, no os perdáis:

y las albóndigas de castaña, para variar de las clásicas de carne de ternera y cerdo.

Sopa con albóndigas de castaña (13)

Y ahora, vamos con la receta.

 Albóndigas de pollo y de harina de garbanzo (5)

ALBÓNDIGAS DE POLLO Y

HARINA DE GARBANZOS

Para unas 25/30 albóndigas pequeñas

 

230g de pechuga de pollo

250g de calabacín

50g de harina de garbanzos

½ cc* de jengibre en polvo

1cc* de cilantro en polvo

1 huevo

2cc* de aceite de oliva

Sal, pimienta

 

Pelamos el calabacín y lo rallamos. Reservamos.

Con la picadora, picamos la pechuga muy fina.

Mezclamos muy bien el pollo con el calabacín.

Les añadimos el huevo previamente batido con el jengibre y el cilantro.

Acabamos añadiendo poco a poco la harina de garbanzos hasta obtener una masa compacta y unida.

Dejamos en reposo 30 minutos como mínimo.

Calentamos el aceite en una sartén y cuando esté caliente, vamos formando unas albóndigas del tamaño de una nuez con la ayuda de una cucharita de café.

Procuramos no amontonar demasiado las albóndigas (yo hice 2 tandas) para que se nos doren bien.

 

Estas albóndigas son muy versátiles, las comimos una vez de aperitivo y otra vez con una salsa de tomate y pimiento casera para acompañar pasta hervida.

 Y se congelan perfectamente también, así que vale la pena hacer cantidades importantes y descongelarlas a medida las vayas necesitando, en el horno a 180º durante 15 minutos o en el micro, 2 minutos para descongelar y 2 minutos más para calentar a temperatura media.

        

Bon profit!

 

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

* cc: cucharita de café

 

** CS: Cuchara Sopera

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