UNAS GALLETAS DISTINTAS PARA ENDULZAR LA SEMANA: GALLETAS DE TE MATCHA

Aquí seguimos de vacaciones y si el tiempo acompañó la semana pasada para ir montando el huertito urbano en el mini balcón por estrenar, esta semana seguro que la aprovecharemos para hornear galletas con Polyanna.

 

Rebuscando en el blog, me di cuenta que tenía pendiente subir esta receta de galletas de té matcha, un té verde japonés, el mismo que uso cuando quiero preparar bizcocho color “césped” como en esta mona dedicada a mi marido o el cake de té matcha.

UNAS GALLETAS DISTINTAS PARA ENDULZAR LA SEMANA: GALLETAS DE TE MATCHA

Como me gustó el toque de sabor que brinda este té a los postres, busqué maneras de usarlo en repostería y aquí tenéis una de las recetas que más me gustó :o)

 

Unas ricas y casi clásicas galletas de mantequilla, que se transforman en un servicio para servir el té usando unos preciosos cortapastas que me regalaron el año pasado para el día de la madre :o)

 

¡Feliz semana a todos! Y a disfrutar horneando antes que los calores nos lo impidan :o)

UNAS GALLETAS DISTINTAS PARA ENDULZAR LA SEMANA: GALLETAS DE TE MATCHA

GALLETAS DE TE MATCHA

Para unas 15/20 galletas

dependiendo de la forma que escojamos

 

100g de mantequilla a temperatura ambiente

½ cc* de flor de sal (o ¼ si usamos sal fina)

50g de azúcar glas

1 yema de huevo mediana

90g de harina

40g de almendra molida

2cc** de té matcha

2CS** de azúcar blanquilla

 

Con una espátula, mezclamos la mantequilla con el azúcar glas hasta que la mezcla quede cremosa.

Añadimos la yema y mezclamos bien.

En otro cuenco, combinamos la harina con la almendra molida la sal y el té matcha que previamente habremos tamizado para estar seguros que no nos quede con grumos.

Vertemos la mezcla seca dentro de la primera y amasamos lo justito para integrar todos los ingredientes pero sin pasarnos para que su textura sea perfecta.

Con la ayuda de un rodillo, estiramos suavemente la masa entre 2 hojas de papel film hasta obtener un grueso de algo más de ½ centímetro y dejamos reposar en la nevera por lo menos 2 horas (o mejor toda una noche).

Calentamos el horno a 180º.

Después del tiempo de reposo, cortamos la masa con las formas que más nos gusten y rebozamos los lados con el azúcar blanquilla.

Vamos colocando las galletitas sobre la bandeja del horno previamente cubierta con una hoja de papel vegetal o de teflón. Procuraremos dejar un poco de espacio para que no se peguen (crecen un poco pero tampoco mucho).

Horneamos unos 12/15 minutos y dejamos que se enfríen fuera del horno unos 5 minutos antes de pasarlos a una rejilla de repostería para que acaben de enfriarse.

Se conservan bien unas 2 semanas en una lata hermética pero dudo que os duren tanto.

 

Bon profit!

 

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

*cc: cucharita de café