SABOREANDO ITALIA DURANTE EL FIN DE SEMANA: CANEDERLI O LAS ALBÓNDIGAS DE PAN Y SPECK

Cuando mi marido supo que nos quedaban pocas semanas en Italia decidió que tenía por lo menos que asistir a una de las clases de cocina que daban en Medagliani. En Milán son toda una institución, sus clases suelen ser para profesionales pero quien quiera asistir, también puede ir así que ésta es una de las recetas que aprendí y que lleva meses esperando ser publicada en el blog.

Los canederli son típicos del Alto Adige, en el norte de Italia, es una zona donde apenas se habla italiano, por las calles, parece que estemos en Austria o quizás en Alemania. No conozco su origen exacto pero parece ser que se inventaron para aprovechar sobras de pan que se remojan con leche y se ligan en plan albóndigas con huevos y un poco de parmesano. El resultado son unas exquisitas albóndigas de pan aromatizadas con speck pero perfectamente se podría sustituir con jamón del nuestro.

 

SABOREANDO ITALIA DURANTE EL FIN DE SEMANA: CANEDERLI O LAS ALBÓNDIGAS DE PAN Y SPECK

Los canederli se pueden comer de dos maneras,  salteados con mantequilla o “al brodo”, cocidas en un caldo de carne. Ambas maneras son muy ricas, dependerá de lo que más nos apetezca.

Sin más os dejo con la receta que una princesita de vacaciones no espera :o) ¡Feliz fin de semana!

SABOREANDO ITALIA DURANTE EL FIN DE SEMANA: CANEDERLI O LAS ALBÓNDIGAS DE PAN Y SPECK

CANEDERLI O LAS ALBÓNDIGAS DE PAN Y SPECK

Para una cantidad abundante de ellas*

200g de pan duro (viejo de 2 o 3 días)

300 ml de leche

2 huevos medianos

50g de queso parmesano rallado

100g de pan rallado de espelta**

50g de harina**

2CS*** de albahaca picadita

75g de speck (o de jamón ibérico) cortado en daditos muy pequeños

Sal, pimienta

Para cocer los canederli

Abundante cantidad de caldo de carne o de verdura, si puede ser casero mejor

20g de mantequilla

2 ramitas de tomillo fresco

Cortamos el pan en trocitos pequeños (como 1 centímetro), lo colocamos en una ensaladera grande y añadimos la leche y los huevos batidos. Dejamos reposar mínimo 30 minutos pero mejor si podemos dejarlo 1 hora, mezclando de vez en cuando para que todo el pan esté empapado pero sin exceso.

Añadimos el queso rallado, la albahaca picada, la harina, el pan rallado, el speck previamente salteado y escurrido de su grasa. Ajustamos de sal y pimienta y mezclamos bien para que se amalgamen todos los ingredientes. Dependiendo de la textura, añadiremos si es necesario algo de pan rallado hasta obtener la consistencia que nos permite formar bolitas del tamaño de una nuez grande que mantengan su forma. Para comprobarlo, herví agua en un cazo pequeño y eché una bolita de masa, la dejé unos minutos y comprobé que no se deshacía en el caldo, así también podemos ajustar perfectamente de sal y pimienta.

Mientras vamos dando forma a los canederli y dejándolos en una bandeja forrada con papel vegetal, calentamos el caldo de carne hasta que rompa a hervir y cocemos a fuego medio alto los canederli hasta que estén hechos, entre 10/12 minutos dependiendo del tamaño que les hayamos dado. Los escurrimos muy bien.

Mientras tanto, calentamos la mantequilla con el tomillo desmenuzado y cuando empieza a espumar, añadimos los canederli. Los salteamos con cuidado a no romperlos hasta que tomen un bonito tono dorado por todos sus lados.

Servimos bien calentitos, con una ensalada crujiente, ¡están  de miedo!

Y además se congelan maravillosamente bien, en una bolsita de plástico. Para tenerlos listos, sólo tendremos que volver a saltearlos unos minutos en una sartén sin grasas o hornearlos a 160º unos 10/15 minutos.

Bon profit!

Algunas informaciones útiles o no tan útiles

*Diría que para 8/10 personas. Merece la pena prepararlas en cantidades y congelarlas en bolsitas de plástico como lo haríamos con albóndigas de carne. Se descongelan de maravilla y siempre se agradece tener cosas así en el congelador :o)

** Las cantitades de pan rallado y harina pueden variar dependiendo del pan y de los huevos que usemos. Puede que no las necesitemos totalmente o necesitemos un poco más, la textura tiene que ser la misma que las de albóndigas de carne, que podamos formarlas sin que se peguen o deformen demasiado.

***CS: Cuchara Sopera